La lista ordena; el mapa sitúa
Un feed comprime cada obra en una fila del mismo tamaño, y su posición la deciden el tiempo y la popularidad. Es eficaz, pero borra algo: la relación entre las obras. Quién está a tu lado, qué ambiente reúne esta región, no tiene dónde existir.
Un mapa lleva la vecindad en su naturaleza. Pones tu mundo en una casilla y obtiene coordenadas, vecinos y una distancia que se puede recorrer. Explorar deja de ser pasar páginas y se vuelve pasear.
Tres capas: píxel, región, mundo
El universo de píxeles solo tiene tres conceptos, y con ellos basta para que surja el orden.
- Píxel: la unidad mínima del universo y pertenece a alguien. Puede ser un color, una portada o la entrada a un mundo 3D.
- Región: un territorio gestionado por su dueño, que decide quién puede colocar bloques aquí: abierta, con aprobación o solo para sí mismo.
- Mundo: el espacio al que entras al tocar un píxel, donde construyes libremente; dentro del mundo se pueden abrir más regiones, en capas anidadas.
Las reglas, en la región y no en la plataforma
Una plaza única acaba conteniendo solo lo más ruidoso. Preferimos delegar las reglas: el dueño de la región define cómo se reclama, aprueba entradas y controla cuotas, para que cada región desarrolle su propio carácter.
La plataforma solo se ocupa de tres cosas: la continuidad del mapa, la identidad y los permisos, y que cada entrada sea lo bastante rápida.
El universo que imaginamos
Alguien coloca una casa en un píxel, alguien reúne a sus afines en una región, alguien solo pasa, toca y entra a mirar. Todas esas acciones ocurren en el mismo mapa, se ven entre sí y no se estorban.
Si también quieres una casilla en el universo, abre el mapa y busca un espacio libre.